El paso es barroco. Es de perfiles muy peculiares dado que no es el típico paso de bombo de vuelta y contravuelta, todo esto le da un toque de originalidad y de distinción a los de otras hermandades. El canasto es de ingletes con sus diferentes entrantes, salientes en los centros y esquinas para darles importancia. Tiene una altura media de unos 85 cm con sus subidas y bajadas.
En la parte inferior del canasto existe un bombito pequeño justo por encima del primer tramo de molduras. Al seguir hacia arriba se observa la parte importante del canasto, y más original del paso, ya que, no es el bombo típico, si no que es una media caña que conforme sube en altura se va abriendo hacia fuera. A continuación se encuentra el tramo final del canasto que es recto con tallas acopladas.
En los centros del canasto existen unas capillas peculiares, ya que no son las típicas de tipo hornacinas, si no que el hueco de la imagen se lo da la salida del canasto hacia fuera. La doble columnata contiene en cada una de ellas una columna salomónica en la parte exterior y, en la interior, una estípite. Esta capilla “colgante” se deja caer en unos pescantes donde se encuentran unos carretes con querubines a sus lados. Las cartelas laterales son completas de tallas desde abajo hasta arriba la cual en su centro se encuentran las imágenes de los 4 evangelistas. Es terminada con su correspondiente crestería sobre la moldura superior del paso.
La imaginería está compuesta por las siguientes piezas escultóricas: cuatro angelitos, uno para cada esquina del canasto. Cuatro parejas de querubines, una para cada bajo de las capillas centrales. Cabezas de los cuatro Evangelistas, dos por cada lateral para las cartelas. Y por último cuatro grupos escultóricos para las capillas centrales de cada lado.
En la capilla frontal encontramos el “Amor a la Juventud” representada por Jesús con los niños en el pasaje “Dejad que los niños se acerquen a mí” De esta manera un Jesús sedente y sonriente se rodea de niños, un niño pequeño sobre su regazo con una granada en la mano (símbolo de la resurrección), un niño a su izquierda y una niña a su derecha cuyo modelo ha sido Minerva, hija del escultor. En el fondo y para terminar de componer el espacio se ha colocado una nube con tres querubines que observan la escena.
En la escena de la capilla trasera se ha representado el “Amor a la humanidad” con el motivo de la resurrección. El Señor Resucitado sale victorioso del sepulcro envuelto en un manto rojo y sudario crema con el lábaro en su mano izquierda. A su vez dos romanos huyen aterrados por la presencia del Señor que ha vuelto a la vida.
Una de las escenas laterales es “El amor a los enfermos”. Se ha representado la escena en dos planos para componer mejor el espacio. En el plano inferior dos enfermos, policromados en tonos pardos, imploran su ayuda al Señor para que los sane, Éste en el plano superior aparece Junto a San Juan Y Santa María Magdalena en ademán de imponerles las manos para sanarlos.
La otra escena lateral es el “Amor a la Madre” y se representa con el encuentro del Señor con María en la Vía Dolorosa. De esta manera en la parte superior aparece un romano a caballo que indica a Cristo en camino a seguir y en la parte inferior el Señor, ayudado por Simón de Cirene, se encuentra con su Madre. Hemos querido hacer un claro homenaje tanto a la Hermandad gaditana de Afligidos como a la imagen del Nazareno de Rota, por las cuales el autor siente una gran debilidad.
Las esquinas son contrafuertes tallados a doble cara. Este contrafuerte se une a la esquina del respiradero y hacia arriba con el nacimiento de los candelabros de las esquinas. Estos candelabros esquineros son tipo arbóreos de 9 nueve luces cada uno, y que forman un ángulo de 90º para dejar el máximo espacio posible para alojar la imaginería. Los candelabros laterales son en forma de abanico abierto de 5 luces cada uno.
El respiradero es completo de talla, tendrá una caída media de unos 80 cm con sus altibajos. La parte inferior se ha diseñado con una moldura para que cierre parte de talla, y sobre todo para proteger la frágil talla a los cambios de cargadores y su consiguiente rotura.
Dispone de una cartela central que se abre en la parte inferior, en su centro tendrá hueco para alojar escudo o relieve. Las esquinas se unen con el contrafuerte de las esquinas del canasto, elemento bastante original. El moldurón es totalmente calado y en los centros de los contrafuertes del respiradero existen salientes para darle importancia a este.





